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Factory Girl

Póster de la peli
Factory Girl es el título de una película que ocupó hora y media de mi vida. No la recomendaría si no pensara que merece que le dediquemos ese tiempo.
Al hilo de esto, no hace mucho tiempo hablaba yo con un amigo sobre lo preocupante que es que en la vida no habrá tiempo para leer todos los libros que querríamos leer o para ver todas las pelis que nos interesaría ver. Ni siquiera aunque no se escribiera ni un libro más podríamos leer todos los que ya están escritos, y lo mismo se aplica al cine, la música, el arte… ¡¡los blogs!! Concluíamos con que posiblemente el truco es aprender a ser muy selectivo y compartir los fiascos y los aciertos. Nuestro tiempo nos importa.
Pero vamos al grano, que como siempre, me voy por las ramas, bulbos y demás ciberflora. Yo he venido aquí a hablar de la película que he visto, que cuenta, en tono autobiográfico, la vida de Eddie, una chica joven, guapa y con ganas de comerse el mundo que convivió con Andy Warhol en pleno boom del pop art. Una película que narra desde el lado más decadente, cómo se vive en el mundo de los artistas, qué hay detrás de toda esa extravagancia y del lado bohemio que los mas aburridos nos cansamos de envidiar.
Una peli muy recomendable si te gusta el arte y disfrutas con los testimonios, por no hablar de la interesante estética que se muestra; y es que (pop art + años 60 + Nueva York)∞ es una combinación que no deja indiferente a nadie.
El Placer de la Caza

Poster de la peli
Hoy vengo con ganas de hablar de una peli que ví, o mejor dicho, intenté ver la semana pasada, mientras estaba enferma. Se trata de “El Placer de la Caza”, una película de nacionalidad noruega del año 2008. Es la típica peli en la que un grupo de amigos viaja por la montaña y cae en las redes de una organización que se dedica a la caza de humanos.
Este género de terror, que se llama “survival horror” triunfó en los 70; y de hecho esta peli simula también el ambiente de esa década. Suena un cuerno de caza y comienza la locura: carreras, miedo, mucha sangre, crueldad. Algunas imágenes eran tan gores, despiadadas y nauseabundas que al final me ví forzada a quitar la película para poder dormir por la noche. Y no soy una persona fácilmente impresionable.
A pesar de que no terminé de ver la peli, sí me gustaría lanzar una reflexión. ¿Cumple una película su objetivo si, por ser demasiado desagradable, explícita o repulsiva, el espectador decide no acabar de verla? Es equivalente a asumir que hay pelis hechas para no terminar de ser vistas, donde el final no importa y por tanto, el hilo narrativo y el argumento pasan a ser completamente secundarios en favor de la estética y las emociones que las imágenes son capaces de evocar en el que las ve. ¿Es esto cine también?
Lejos de la Tierra Quemada
Los primeros días en la Quinta Región de Chile están siendo pasados por agua. No deja de llover en todo el día, y hace frío. Lo mejor de que sea invierno es que ¡¡las mandarinas están de temporada!! Y están tan buenas como las que comía hace unos meses en España. Así que el “momento mandarina” ha vuelto.

Poster de la peli
Como con tanta lluvia es mejor no salir, dedico parte de mi tiempo a ver pelis que tenía atrasadas. Ayer tocó “Lejos de la Tierra Quemada”, una especie de drama familiar donde Charlize Theron es la protagonista.
La peli me gustó, aunque los primeros quince minutos no entendía nada; pero con un poco de paciencia terminé comprendiendo que el pasado y el futuro se mezclaban, igual que los remordimientos de “Mariana”.
Cuenta la historia de dos amantes que son descubiertos por la hija de ella. La hija decide darles un susto que se le escapa de las manos. Al final, termina liándose con uno de los hijos de él, el hombre con el que su madre ponía los cuernos a su padre.
No es que sea un peliculón, pero es entretenida y siempre es un placer ver a la guapísima Charlize. Y es que esa chica, a pesar de que es rubia, me encanta
Let the right one in.

Poster de la peli
Seguimos engordando la lista de entradas sobre cine. Hoy escribo sobre “Let the right one in”, una peli de nacionalidad sueca dirigida por Tomas Alfredson. Esta peli ganó el año pasado en Sitges como mejor película de cine fantástico.
Cuenta la historia de Oskar, que es un niño de doce años con una vida un poco complicada. Padres divorciados, compañeros de colegio que le hacen la vida imposible… Un día, Oskar conoce a Eli, una nueva vecina del bloque de apartamentos donde vive. Eli, por su parte, tampoco tiene una vida fácil. Como ella misma dice, tiene doce años, y los ha tenido durante mucho tiempo. No tiene padres y vive con un señor que es el que se encarga de hacer lo posible por alimentarla.
Pero Eli pasa mucha hambre, porque resulta que es un vampiro.
Aunque el argumento tiene algunas partes muy buenas, no quiero desvelar nada por si alguien se anima a ver la peli. Así que paso directamente a “La Moraleja”.
Desde mi punto de vista, Oskar y Eli son dos incomprendidos de la vida que se dan cuenta de que no son tan diferentes. La peli es una reflexión sobre varios temas:
- el valor que le damos a nuestra vida y a la ausencia de la misma. El argumento de la peli pone encima de la mesa la inmortalidad de un vampiro frente al asesinato a sangre fría de personas inocentes y no tan inocentes. ¿Por qué queremos estar vivos? ¿Por qué no queremos morir? ¿Seríamos inmortales, si pudiéramos?
- el amor inocente, puro y sin condiciones. Oskar y Eli se enamoran, y de la misma forma que ella no le usa para alimentarse, él la sigue queriendo aunque “no es una chica”. ¿Cuántas parejas se van al carajo porque uno de los miembros tiene “un secreto” que el otro descubre? ¿Amar es tolerar, hasta qué punto?
- el valor de la familia, como una especie de eje que da sentido y estructura a la vida de las personas. Es cuando no hay familia cuando no hay futuro; por eso cuando Oskar y Eli deciden emprender un futuro juntos, la peli se llena de esperanza.
La peli me gustó. Está rodada cuidadosamente, sin exageraciones fantásticas sobre los vampiros. Los niños interpretan muy bien, y la historia está bien narrada. Una pena que este tipo de pelis no lleguen a las salas de cine comerciales. Dicen por ahí que es la mejor peli de vampiros de los últimos 10 años!
“Fiesta” en Documenta Madrid.
Durante toda esta semana Madrid celebra “Documenta Madrid”, que es un ciclo de documentales proyectados en diferentes lugares de nuestra ciudad. En el marco de este festival, Luis Cerezo me invitó a acudir a la presentación de su documental “Fiesta, to fight or not to fight”. La verdad es que tengo que confesar que se me cayeron las bragas al mismo segundo de recibir su correo; todavía no me acostumbro a que me inviten a cosas solo porque soy “la de Expatriada en Rumanía”.
El poster del documental
Ayer a las 12, en los cines Princesa, se proyectaba el documental de Luis, que trata sobre el debate que existe alrededor de la tauromaquia particularmente en Cataluña. Recordemos que el Ayuntamiento de Barcelona declaró la ciudad antitaurina, yendo en contra de una ley del Espado Español que permite las corridas de toros. El debate está abierto, y Luis Cerezo junto a su equipo nos deja entrar en ambos mundos: el de los defensores de los animales, con el que no estoy de acuerdo; y el de los defensores de la tradición del toreo, con los que tampoco estoy de acuerdo.
El documental es muy rico en cuanto a imágenes, tiene una banda sonora preciosa, ofrece información muy variada y recoge varios y controvertidos acercamientos. Incluso deja algunos momentos para liberar tensiones, consiguiendo sacarte una sonrisa. Y que nadie se quede con las ganas: si alguien queréis acudir, vuelve a ser proyectado hoy en el Circulo de Bellas Artes.
Enhorabuena, Luis, porque aunque tú ya lo sabías, has hecho un excelente trabajo. Y discúlpame por no saludarte: te ví al llegar, pero estabas ocupado atendiendo a algunas personas y preferí no molestarte. Eso y que, en el fondo, soy una tímida con disfraz de extravertida!
The Last Word

The Last Word. El poster de la peli hace que parezca una comedia romántica, cuando tiene poco o nada que ver...
Como he estado enferma en casa unos días, he tenido tiempo para ver algunas pelis que tenía pendientes.
Una de ellas es “The Last Word”, una película de nacionalidad estadounidense que en algo más de una hora y media cuenta la vida de Evan, un escritor que se gana la vida escribiendo notas de suicidio para personas que están pensando en terminar con su vida y quieren dejar una buena última impresión.
El argumento, por siniestro que parezca, me gustó. El suicidio es una opción que muchas personas deciden elegir, y no me parece menos cobarde que seguir viviendo una vida que no quieres, sólo por hastío y rutina.
También me gusta cómo Wes Bentley interpreta a Evan. Obviamente, a lo largo de la peli, aparece otra historia, protagonizada por Winona Ryder, que se cruza en la vida de Evan, quien comienza a sentir cosas por ella y… todo se complica. Me encanta también Abel, uno de los clientes de Evan, que tiene más razón que un santo en muchas de las cosas que dice… y con un tono de voz muy peculiar (al menos en la versión original).
Recomendaría la peli, así como recomiendo la reflexión posterior a la peli: ¿Si, llegado el caso, tuviera que escribir una nota así, qué escribiría yo? ¿Qué escribirías tú?
París, París.

Poster de la peli
Me encanta el cine. Y si es francés mejor. Y si está ambientado en París, ya es el no va más. París es una de mis ciudades preferidas del mundo; así que “París París”, la nueva peli de Christophe Barratier (que también hizo Los Chicos del Coro) tenía todas las papeletas para gustarme. Vale, lo admito: tenía muchas expectativas.
Para empezar, es Paris Paris pero podría ser cualquier cosa, porque salvo dos planos en los que se ve la torre Eiffel a lo lejos y uno en el que sale Notredamme, no se reconoce mucho más de la ciudad.
Cuenta la historia de un teatro que es cerrado por falta de dinero y que se reabre. Los trabajadores luchan para mantenerlo a flote, y en el medio varios dramas personales.
Floja. No consigue ser un drama, pero tampoco una comedia. Hace crítica social, pero es a la vez frívola. No es un musical, pero hay una especie de videoclip al final del todo. Son dos horas en las que es una peli de muchos géneros y eso es lo que no me encaja, que no se puede dar carne y pescado al espectador.
El cine no es un buffet libre, no señor. Aquí venimos a comer plato único y como mucho, se permite alguna variación en forma de postre
Nick y Norah.

Poster de la peli
“Nick y Norah, una Noche de Amor y Música” es el enooorme título de la última peli que he visto. La historia es bastante típica: Nick, todavía enamorado de su ex, conoce a Norah. Se gustan y pasan por diferentes momentos hasta que consiguen ponerse de acuerdo en que los dos quieren que funcione. Lo que más les une es la música, llegando a definirse como “almas gemelas musicales”.
Nada del otro mundo.
Pero merece la pena ver la peli, porque es una peli contada por un chicle. Sí, por un chicle. No es que el chicle hable, pero funciona de hilo narrativo, de objeto conductor en la historia. No diré más porque no quiero desvelar nada, pero le da a la peli un punto muy interesante.
También proporciona hilarantes momentos una chica llamada “Caroline”, que es la mejor amiga de Norah. Se pasa, literalmente, toda la noche borracha; haciéndote reír como nunca.
Salvando las distancias, “Nick & Nora, una noche de amor y música” me recordó vagamente a una especie de versión adolescente de mi querida Once.
Duplicity

El poster de la peli
El sábado pasado fui con Cereal a ver la nueva peli de Julia Roberts, que se titula Duplicity. No es una peli muy interesante: entretenida, con una chica guapa, un chico guapo y la típica historia del estafador estafado. Casi ni debería postear sobre ella, pero lo hago porque me da pie a hablar de otra cosa: lo caro que es ir al cine. Cada entrada nos costó 7.20 euros. ¿Por qué es tan caro ir al cine?
The Visitor

Cartel de la peli
Detrás de ese título hay tres dramas personales en forma de peli y a ritmo de yembé. Por una parte, la injusticia y crueldad a las que son sometidos los inmigrantes ilegales (en este caso el escenario es EEUU, pero podría ser cualquier otro país del mundo, también el nuestro). Por otro lado, la sensación de estar rodeado de gente pero sintiéndote y sabiéndote solo, que es tan bien experimentada y plasmada por el protagonista (menudo papelón, ha sido un descubrimiento). Y abrazando las dos cosas, ese toque de realismo que hace que las cosas simplemente no salgan siempre bien y tengamos que seguir viviendo a pesar de ello.
Todos tenemos decepciones, y sabemos que la vida no es una película, pero toca seguir adelante. En ese sentido, está película tampoco es una película.
La sencillez también vende, las historias que pasan todos los días en la calle a mí me interesan. Y que los únicos efectos especiales sean tan poco especiales como el sonido de un yembé… cautiva.