Ex-expatriada en Româniă

(o Miri de nuevo en Madriz)

De dónde saco la ilusión:

con 6 comentarios

Hablaba el otro día con alguien por el Gtalk, contándole los próximos retos que quiero poner en marcha: aprender Photoshop y CSS, para sentirme más libre con todo esto del diseño web. Y me quedaba sorprendida ante la respuesta de mi conversante: “yo de mayor quiero tener la ilusión que le pones a las cosas”.

Es cierto que cuando las personas me conocen, coinciden en destacar mi capacidad de ilusionarme.  “Parece que es la primera vez que ves el mundo”. “Tienes siempre esa mirada curiosa”. “Eres como una niña que está descubriendo todo”. Yo misma soy consciente de ese rasgo tan mío. Pero a raíz de la frase de mi conversante de Gtalk me dió por hacerme una pregunta:

¿Por qué cuando nos hacemos adultos perdemos esa capacidad de ilusión y curiosidad ante el mundo? ¿Por qué es algo propio de niños? ¿Qué pasa en la niñez que termina con ese ánimo de sorpresa ante las cosas que nos encontramos cada día?

Hoy vengo con los deberes hechos y muy contenta, porque he encontrado las raíces de mi ilusión. Y como este blog está bajo licencia Creative Commons, lo voy a compartir con todos los que tengan ojos para leer lo que viene a continuación:

Os presento a Eleanor

Os presento a Eleanor

Eleanor Duckworth es una psicóloga que trabaja como profesora en la Universidad de Harvard, dentro del mundo de la psicología educativa. Se ha especializado dentro del aprendizaje constructivo, así como en las teorías cognitivas de la educación.

Es una persona muy importante porque trabajó con el mismísimo Piaget, llegando incluso a traducirlo. Ha escrito varios libros, pero tiene uno  titulado “Cuando surgen las Ideas Maravillosas” que es el que voy a citar como una bellaca en este post para explicar qué pasa para que se nos suicide la ilusión al crecer.

Dice, textualmente:

duckworth

Para profundizar sobre el libro (cuenta casos de niños muy interesantes y divertidos) aquí dejo el link de la biblioteca de googlebooks. Que nadie se pierda la historia de Hank y las bombillas: yo me quedé más que boquiabierta. Viva el espíritu infantil que tan felices hace a los niños… ¡y a algunos mayores! :-)

Escrito por Míriam

Martes, 18 /08/2009 a 08.00

6 comentarios

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  1. La verdad es que es cierto, por eso los enanos nos fascinan tanto, te sorprendes con cada respuesta…

    Croquis

    Martes, 18 /08/2009 a 14.08

  2. Esa es la “magia” de la que hablabas?

    Reconozco que he perdido parte de la ilusión que tenía de pequeño … pero aun me queda un poquito

    dragonfly

    Martes, 18 /08/2009 a 19.41

  3. Buff, demasiado profundo, yo creo que los adultos tenemos pereza, no falta de ilusión.

    Por cierto, si te gusta el inglés, yo me leería los tutoriales de CSS de w3schools. Y ya si le pones un poco de Javascript al asunto lo bordas

    Diancecht

    Miércoles, 19 /08/2009 a 00.58

  4. Yo me ilusiono con algo todos los días, en cuanto despierto… creo que sin eso la vida no tendría brillo…
    Tengo muchos datos para darte sobre photoshop y Css… lo estudié durante mi carrera y lo perfecciono en mis proyectos personales, y como eres una busquilla, así como yo, lo tendrás fácil, muchos besos

    Nat

    Miércoles, 19 /08/2009 a 01.44

  5. Incluso a mi edad a veces empiezo a sentir la desilusión. Soy más optimista que los demás, cierto, pero aun así no puedo sino admirar tu manera de ver las cosas, tu valentía, con unos añinos más que yo. Y aunque realmente de ilusión y ganas de hacer las cosas tendría que enseñarte yo, que por edad soy más niño, eres tú la que lo hace. Una vez más, gracias :) .

    Juan Ángel

    Miércoles, 19 /08/2009 a 13.15


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