Por qué he activado la moderación de los comentarios.
Empecé a escribir un blog en serio en Septiembre de 2007, con Expatriada en Rumanía. En Abril de 2008 me mudé a wordpress y nació Exexpatriada en Rumania. Mi blog es un blog de contenido personal: comparto lo que pienso, lo que hago y lo que sé.
Entiendo los comentarios como el vehículo que usan las personas que llegan a mi blog para mostrar sus opiniones o añadir cualquier cosa a lo escrito en un post. Entiendo que muchas veces, hay comentarios que critican las entradas, y mi política es la de no borrar los comentarios ni bloquear IP’s para que determinadas personas no comenten. Yo llamo a eso “Democracia Blogueril”, ya que creas un espacio donde todo el mundo se puede expresar. Además, los comentarios críticos me enriquecen porque me hacen aprender y ver las cosas desde otros ángulos.
Existen personas que no sé muy bien por qué motivo, adoptan el papel de críticos perennes, detractores de cualquier cosa, eternos disconformes. A estos yo los llamo “Terroristas Blogueriles”, que para mí son diferentes de los “trolls” en que mientras que los últimos destrozan usando la inteligencia bruta; los primeros utilizan una inteligencia e ironías muy finas, que ponen al escritor en un serio apuro…
…¿me molesta este comment porque no está de acuerdo conmigo?
…¿o me molesta este comment por la actitud que hay detrás: porque no está de acuerdo nunca y nunca ha hecho un comment positivo?
No he borrado ni un comment, usando el arte de la paciencia y pensando que yo no soy mi blog, por lo que las discrepancias con mi blog no son necesariamente discrepancias conmigo. De la misma forma, he llegado a la conclusión de que las personas que comentan mi blog, no son sus comentarios, así que seguramente hasta el más desaprobador tendrá una vida plena sin ningún tipo de especial resquemor hacia mi persona (o eso espero).
Todo esta parrafada para decir que, desde el 21 de octubre, paso a moderar los comentarios en mi blog. A esto yo lo llamo “Democracia Blogueril Postmoderna”, ya que como el postmodernismo postula, nada es absolutamente malo ni absolutamente bueno, sino que la ética ha de basarse en la intencionalidad de los actos. Y es que queridos míos, hay comentarios que no tienen nada que en apariencia les haga parecer censurables (recordemos: no son trolls, son terroristas blogueriles), pero que están escritos con la intención de hacer daño.
Me ha costado mucho tomar la decisión, pero tras meditar mucho, considero que no estoy quitándole a nadie el derecho de expresarse: estoy pidiendo que lo haga con respeto. Críticas constructivas sí, ironía, sarcasmo y burla, no. Porque, recordemos, este es un blog personal, y dado que yo no intento sentar cátedra sobre nada; pediría que por favor nadie intentara hacerlo usando mi blog para ello. Si alguien quiere demostrar al mundo cuánta mordacidad y sorna puede aplicar a las cosas mundanas sobre las que escribo siempre puede crearse un blog, que puede llamarse “Sátiras sobre Ex-expatriada en Rumanía” y que yo no estaré obligada a leer si no quiero (algo que por otra parte, no puedo evitar con los comentarios).
Muchas gracias por vuestro apoyo y por haberme hecho reflexionar sobre algo tan importante como la democracia, los espacios 2.0, mi ética como escritora y muchas, muchísimas cosas más.

No se trata de censura...